Qué es EXACTAMENTE el sangrado libre (y qué no es)

Hay dos maneras principales de entender el sangrado libre, conocido como free bleeding en inglés. La primera consiste en escuchar a tu cuerpo y entender cómo controlarlo hasta el punto de no necesitar utilizar productos menstruales (compresas, tampones, copas…). Cuando tu cuerpo lo necesita, puedes elegir donde expulsar tu sangre menstrual, normalmente en un inodoro, de la misma manera que hacemos con otras secreciones (orina, heces).

De esta manera, se entiende sangrado libre como la práctica de controlar el sangrado sin necesidad de productos menstruales. La sangre no es absorbida o recolectada por ningún objeto, ni dentro ni fuera de tu cuerpo.

La segunda acepción de sangrado libre hace referencia a dejar fluir la sangre menstrual sin control, utilizando la propia sangre como símbolo de lucha. Se utiliza normalmente como una manera de reivindicación para normalizar la menstruación.

Un ejemplo que se hizo bastante famoso es la imagen de la corredora Kiran Gandhi que apareció en los medios tras haber terminado una maratón en 2015 con el pantalón manchado de sangre.

Ambos conceptos se basan en la ausencia voluntaria de productos menstruales, y se han utilizado indistintamente hasta ahora, aunque en realidad tienen significados muy distintos. Consideramos que normalizar la menstruación es absolutamente esencial para romper el estigma que actualmente existe en torno a ella, y entendemos que el sangrado libre es una práctica reivindicativa importante.

Sin embargo, en esta página nos centraremos en la primera definición de sangrado libre, aquella que te permite vivir tu día a día con normalidad sin depender de productos menstruales. La experiencia más liberadora es poder aceptar tu periodo como una parte natural de ti, sin que te limite, incorporándolo en tu vida diaria siendo capaz de controlarlo y no al contrario.

Reconciliarse con la mancha es parte del proceso, pero no es el objetivo final.

Basándonos en este concepto, vamos a definir qué es el sangrado libre, y que no es.

¿Qué es el sangrado libre?

El sangrado libre consiste en aprender a controlar tu menstruación sin depender de productos menstruales. Sangrando de manera consciente aprenderás a escuchar mejor tu cuerpo y a entender sus necesidades.

A continuación, te daremos 5 claves de qué es y 5 de qué no es el sangrado libre, para que puedas entender mejor cómo funciona y cómo lo puedes incorporar a tu vida diaria.

El sangrado libre es entender tu cuerpo y sus necesidades

Yo siempre había imaginado que mi útero era como un grifo abierto y que durante los días del periodo la sangre salía de manera constante. Nada más lejos de la realidad.

No fue hasta muchos años después de mi primera menstruación que aprendí que la regla en realidad es un flujo intermitente. El útero permanece cerrado la mayor parte del tiempo y solo se abre de vez en cuando, cuando necesita expulsar sangre.

Es posible entrenar los músculos para poder detectar cuando tu útero está listo, y controlar cuando el cérvix permanece abierto o cerrado para dejar pasar, o no, la sangre.

El sangrado libre te permite conocerte a ti misma con más profundidad, conectando con partes de tu cuerpo olvidadas hasta ahora.

Mediante esta práctica entenderás mejor cómo funciona tu anatomía y aprenderás más sobre tu propia regla y su ritmo, que no es para nada el mismo en todas las personas menstruantes, e incluso no tienen por qué ser siempre el mismo para cada persona.

Se trata de un proceso de exploración que te permitirá desarrollar una mayor sensibilidad en la zona y descubrir nuevas sensaciones, tanto relacionadas con la menstruación como con otros ámbitos de tu vida.

El sangrado libre es aprender a escuchar tu cuerpo

Imagina que de niños nunca aprendiéramos a ir al baño y todos tuviéramos que utilizar pañales toda la vida. Sería impensable, ¿verdad? Y, sin embargo, aceptamos sin rechistar que durante muchos años de nuestra vida vamos a tener que utilizar productos menstruales, pero no tiene por qué ser así.

¿Sabías que es posible aprender a controlar tu regla igual que es posible aprender a controlar las ganas de hacer pis?

A mí me costó creerlo la primera vez que lo escuché, pero así es, tu útero es capaz de avisarte de cuando está lleno, de la misma manera que lo hace tu vejiga.

El único motivo por el que no se practica es porque la sociedad en la que vivimos no nos ha permitido ni tan siquiera considerar está opción. Pero una vez que sabes que existe, tú también puedes aprender a practicar el sangrado libre.

Es importante entender que no se trata tanto de controlar lo que hace tu cuerpo, sino de sentir las señales que envía, y actuar en consecuencia.

Cuando se ha acumulado cierta cantidad de sangre y necesita salir, tu útero te avisa, tú recibes la señal, y puedes contener la sangre (hasta cierto punto) hasta que vayas al baño a expulsarla de manera controlada.

Para desarrollar una mayor consciencia de tu cuerpo, necesitas aprender a prestar atención y escuchar desde una nueva perspectiva.

El sangrado libre es menstruar de manera consciente

Cuando utilizamos productos menstruales dejamos de prestar atención a todos los procesos que están teniendo lugar en nuestro interior. El sangrado libre es una manera de ganar consciencia y volver a conectar con nuestro cuerpo.

La menstruación deja de ser algo ajeno a ti, para convertirse en una parte importante de tu vida. Al ser más consciente de lo que ocurre, y de lo que el cuerpo necesita, empezarás a tener un papel más activo en tu ciclo.

Estar en contacto contigo misma te permitirá tomar el control y a larga hacerte la vida más fácil. La gente que practica habitualmente el sangrado libre, al estar en mayor sincronía con su propio organismo, suele tener ciclos más cortos y menos dolorosos.

Si quieres más detalles sobre cómo practicar el sangrado libre, te damos los trucos y consejos que necesitas en este otro artículo.

El sangrado libre es dejar de temer a tu regla

Tengo ciclos bastante irregulares y durante muchos años me preocupaba cuándo me iba a venir la regla, si sería en un momento poco oportuno.

Tenía que cargar siempre con tampones en el bolso, por si acaso. Y más adelante iba cargando con la copa, lo cual era todavía más complicado, ya que solo tenía una, y me tenía que acordar de ir cambiándola de sitio para llevarla siempre conmigo. Además de ropa interior de repuesto, que no usaba la mayoría de las veces, pero por si me venía la regla ese día.

Ahora sabiendo que puedo notar cuando voy a empezar a sangrar, y sabiendo que no será de forma repentina y descontrolada, puedo estar más tranquila.

El sangrado libre te permitirá sentirte más cómoda con tu propia menstruación. Con cada ciclo, aprenderás a entender tu cuerpo un poco mejor. Ahora, ya no me preocupa que me venga la regla en un momento inapropiado, sino que estoy deseando que lleguen esos días para poder seguir practicando.

El sangrado libre es poder elegir la manera en la que gestionas tu periodo

El objetivo es que tengas opciones y conozcas lo suficiente sobre cada una de ellas para que seas libre de elegir la que más te conviene a ti.

Es posible que la práctica del sangrado libre no haya sido difundida de manera generalizada porque no es la opción más rentable (para las empresas del sector), ya que no implica comprar productos específicos.

Sin embargo, es una opción tan válida como cualquier otra, y deberíamos ser libres para poder elegirla si queremos.

Ser capaz de sangrar libremente implica no depender de comprar productos cada mes, o de tener asegurarte que los tienes contigo (si optas por productos reutilizables), por lo que en muchas ocasiones será la opción más sencilla y más cómoda.

El sangrado libre no es dejar un charco de sangre donde te sientes

Manchar de vez en cuando puede pasar, y no debe ser causa de vergüenza, es algo natural y es importante que de una vez por todas sea normalizado.

Sin embargo, sangrar de manera descontrolada no es el objetivo. No pretendemos llenar de sangre todas las sillas en las que nos sentemos y dejarla ahí (que es lo que alguna gente entiende cuando escucha por primera vez sobre el sangrado libre).

Si cae sangre en algún sitio, se limpia, y no pasa nada. Pero el sangrado libre, tal y como lo entendemos aquí es todo lo contrario. Consiste en aprender a controlar el cuerpo de manera que la sangre no cae de manera imprevista y sin control.

Si somos capaces de detectar cuándo el útero necesita expulsar la sangre, podremos esperar a hacerlo en un lugar apropiado, precisamente evitando manchar todo lo demás.

El sangrado libre no es manchar todas tus prendas de ropa

No te imagines manchando todos tus pantalones y arruinando todas tus sábanas como parte de la experiencia de sangrar libremente. No tiene nada que ver.

Es fundamental reconciliarse con la mancha, y entender que es algo natural que no tiene mayor importancia. Sin embargo, practicando el sangrado libre mancharse será algo puntual, no una experiencia recurrente.

Sobre todo, al principio, es recomendable utilizar productos menstruales externos como compresas (reutilizables o no), o bragas menstruales. Es necesario que no sean productos que intervengan en cómo fluye la sangre o que te impidan sentir tu cuerpo con normalidad, como pueden ser tampones y copas o discos menstruales.

De esta manera, podrás aprender a escuchar y a controlar tu cuerpo con la seguridad añadida de que no habrá problemas si no detectas las señales de tu útero a tiempo, o si las detectas, pero aún no sabes cómo mantener el cérvix cerrado el tiempo suficiente.

Una vez que hayas perfeccionado tu práctica ya no te harán falta, pero si quieres las puedes seguir usando para asegurarte que nunca se te manche la ropa, si es algo que te preocupa.

El sangrado libre no es retener la sangre dentro de ti indefinidamente

No se trata de aguantar la sangre dentro un largo periodo de tiempo, sino de reconocer cuando tu útero está listo para descargarla, de la misma manera que tu cuerpo te avisa cuando necesitas ir al baño.

Normalmente, cuando sientes ganas de ir al baño, no puede aguantar todo el día, pero te da tiempo suficiente para buscar un aseo. Puedes hacer lo mismo con tu menstruación.

Una vez hayas practicado lo suficiente, podrás retener tu sangre (aunque no tanto tiempo como puedes retener la orina), pero es exactamente el mismo concepto y funciona de una manera muy similar.

Una vez tu útero no pueda aguantar más, dejará salir la sangre por sí mismo, de la misma forma que hace tu vejiga si no vas al baño cuando te está avisando de que necesita uno.

El sangrado libre no es un aprendizaje instantáneo

Por algún motivo, cuando somos niñas y nos viene la regla por primera vez, no nos dicen que sangrar libremente es una opción. Pero sí lo es, y no hay nada de malo en aprender cuando ya somos adultas.

A mí me hubiera gustado descubrirlo mucho antes, pero aun así me alegro de haber tenido la oportunidad de aprender cuando todavía me quedan muchos años para practicarlo.

Recuerda siempre que se trata de un proceso de aprendizaje, y necesitarás darte tiempo para entender exactamente cómo funciona para ti. Aquí te daremos unas pautas generales, y ejercicios para practicar, pero cada cuerpo es diferente y necesitarás descubrir cómo funciona el tuyo.

No es realista esperar que te salga bien a la primera y que, por el hecho de haber entendido que el sangrado libre es posible, puedas practicarlo a la perfección con tu siguiente menstruación.

Es un camino de exploración y autoaprendizaje que requiere paciencia, así que recuerda que es normal que te lleve tiempo poder controlarlo por completo.

El sangrado libre no es sentir obligaciones con tu regla

El hecho de que conozcas el sangrado libre no implica que debas practicarlo. Se trata de una opción más a tener en cuenta.

Es increíblemente liberador no depender de productos menstruales, pero si te sientes más cómoda, por el motivo que sea, utilizando productos, entonces hazlo. Lo importante es que tengas la opción de elegir.

Tampoco hay nada de malo en combinar ambos métodos, y puede resultar una solución práctica para muchas personas. Por ejemplo, puedes practicar el sangrado libre cuando estés en casa, y utilizar una copa menstrual cuando vayas a trabajar o hagas deporte. No tiene por qué ser todo o nada.