A los clásicos tampones y compresas, hace tiempo que se le añadieron nuevos actores en esta película, y uno de ellos, quizá el más interesante y útil, es el denominado disco menstrual.
Pero muchas mujeres todavía se resisten a probar este genial invento, porque, al observar su diseño, piensan que no es posible que algo así se pueda colocar dentro de la vagina, impidiendo que el flujo menstrual salga.
Especialmente, les suele preocupar poder sacarlo luego sin que la película se convierta en una algo gore, por el tema de las manchas de sangre que pensamos que podemos ocasionar.
Lo cierto es que convertirse en una maestra del disco menstrual es prácticamente un juego de niños, o mejor dicho, de niñas, en este caso.

¿Qué encontrarás en este artículo?
¿Qué hago si no puedo sacar el disco?
Ante todo, mucha calma. Nuestra vagina, no es una especie de agujero negro que absorbe todo lo que metamos en ella y que lo perderá para siempre en la inmensidad de la pequeña galaxia que conforma el cuerpo femenino.
La vagina, gracias al cérvix y a nuestros músculos pélvicos, es capaz de no «tragarse» nada y expulsar cualquier objeto que introduzcamos en ella, por lo que debemos estar totalmente tranquilas en este aspecto.
Como decíamos al principio, calma, ya que es la relajación y la calma la que hará que los músculos de nuestra vagina y los de nuestro suelo pélvico se destensen y nos ayuden a liberar el disco menstrual de una manera todavía más fácil de lo imaginado.
Para relajarnos podemos hacer uso de una de esas técnicas de respiración en las que inhalamos lentamente el aire durante unos cuatro o 5 segundos, lo mantenemos en nuestro pecho otros cinco segundos, exhalamos el aire y lo echamos fuera lentamente durante otros 4 o 5 segundos, y finalmente volvemos a mantenernos sin aire otros 4 o 5 segundos, hasta iniciar de nuevo el ciclo.
Una vez hecho esto, nos lavamos bien las manos, si no lo habíamos hecho ya, ya que es imprescindible evitar meter las manos sucias en una zona tan delicada, y nos disponemos a empezar la rápida «maniobra» de extracción.
La manera fácil para sacar un disco menstrual (paso a paso)
1. Lávate las manos
Es bastante evidente, pero nunca está de más recordarlo. Siempre debes lavarte las manos antes y después de manipular cualquier producto menstrual.
2. Elige bien el lugar
Lo primero que haremos será buscar el lugar adecuado, en el que además nos encontremos cómodas. Lo más evidente sería sentarse en el váter o en el bidet, y esta es una opción perfectamente válida.
Sin embargo, si estás empezando, o estás teniendo problemas para sacar el disco, te recomendamos que pruebes en la ducha o la bañera. Tendrás más margen de movimiento y además te resultará muy fácil limpiar cualquier mancha.
3. Busca la postura que mejor te funcione
Como normal general, agacharse en cuclillas suele ser la postura más apropiada para facilitar tanto la inserción como la extracción del disco menstrual.
Por distintos motivos, es posible que esta postura no te resulte cómoda, por lo que deberás ir probando hasta encontrar la más adecuada para ti. Por ejemplo, algunas mujeres prefieren elevar una pierna utilizando un punto de apoyo.
4. Ayuda con tus músculos
Deberemos hacer una especie de movimiento de expulsión, similar al que hayamos hecho si hemos parido, o parecido al movimiento de evacuar cuando vamos al lavabo a hacer nuestras necesidades mayores (defecar, hacer caca o como queráis llamarlo, vaya).
No hay que hacer un esfuerzo excesivo, con una ligera fuerza de tus músculos vaginales será suficiente, y te servirá de ayuda para alcanzar el disco y sacarlo con facilidad,
5. Encuentra el disco
Introduce un dedo en la vagina, siendo el más sencillo para maniobrar el índice de nuestra mano más hábil. Busca el borde o contorno del disco menstrual. No estará a tanta profundidad como pueda parecer, por lo que te resultará muy fácil alcanzarlo.
6. Saca el disco
Una vez estés tocando el borde, haz gancho con el dedo y tirar del disco menstrual hacia el exterior.
Si esa manera de intentar sacarlo no te funciona, o simplemente no la encuentras del todo cómoda, otra cosa que puedes probar es introducir el dedo índice y el pulgar a la vez a modo de pinza. Una vez lo hayas atrapado, tira de manera suave hacia el exterior.
7. Vacía el disco
Uno de los principales temores es que se manche todo de sangre al extraer el disco menstrual, pero no tiene por qué ser así. Las claves son sacarlo con suavidad, sin tirar de golpe, y tener cuidado una vez que lo sacas.
En este momento, si no estás en la ducha o en el baño, procura mantener la cavidad del disco menstrual paralelo a la línea del suelo, para evitar volcar el flujo menstrual y manchar con gotas de sangre el piso de donde estés.
También ten en cuenta que es muy posible que esté manchado pro fuera y gotee, aunque no lo vuelques. Sabiendo esto, manéjalo con cuidado y vuelca su contenido en el lugar que hayas elegido.
8. No te preocupes si te manchas
Otro punto importante es que la sangre de tu regla no es algo «malo» o contagioso o por lo que tengas ningún tipo de reparo o pánico si se mancha algo.
No hay nada de malo en ella y estará igual de sana que tú lo estés, así que simplemente, teniendo cuidado de no manchar lo que no desees, puedes proceder a vaciar el contenido del disco menstrual o en el váter o en la propia ducha si estabas quitándotelo en ella.
Y con esto ya estarías. Una vez lo hayas lavado bien, puedes proceder a colocarte de nuevo el disco para afrontar las siguientes horas de tu periodo.
¿Cómo sacar el disco si te acabas de hacer la manicura?
Si te encuentra en la situación de que te acabas de hacer las uñas y, básicamente, no quieres estropearlas con sangre de tu regla, hay una solución muy fácil para ello, además de que te salvarás de posibles «pellizcos» en esas zonas tan sensibles de tu vagina.
Simplemente cubre con un algodón la zona inferior de la uña del dedo o dedos que vayas a introducir, y ponte encima un guante de látex de estos típicos de cirujano. Con esta protección, ya podrás manejarte sin problemas y salvaguardando tu manicura y tus paredes vaginales de roces innecesarios.
¿Se puede sacar después de mantener relaciones?
No hay ningún problema en sacar el disco menstrual después de mantener relaciones sexuales. El cuello uterino está algo sobredimensionado, ya que el calor y la excitación habrán hecho que se alargue y, por tanto, el disco menstrual estará algo más lejos o más profundo que de costumbre.
Simplemente habrá que tener tranquilidad y profundizar un poco más con los dedos en su búsqueda. Aunque sabiendo esto, si no tenemos especial prisa por retirarlo justo en los momentos posteriores al sexo, podremos esperar un poco más y ya con nuestro canal vaginal en su medida original, no tendremos que entrar en sus profundidades para quitarnos el disco.
¿Cómo vaciar el disco fuera de casa?
Tampoco es algo problemático, ya que el procedimiento es el mismo. Si embargo, no se recomienda las primeras veces. Es mejor que el primer día que utilices el disco lo saques en casa; pero al cabo de un par de veces, cuando ya tengas práctica, estás preparada para hacerlo en cualquier entorno.
Lo ideal es que encuentres un baño en el que hay un lavabo al lado del inodoro.
De esta manera, y con cuidado, sacas el disco mientras estás sentada en el váter y, sin levantarte, lo lavas bien con agua y jabón, y te lo vuelves a poner.
Por desgracia, en la mayoría de los baños públicos este no es el caso (y no se debe utilizar nunca el baño de minusválidos, a menos que se tenga una minusvalía).
En este caso, lo más sencillo es recurrir al “autovaciado”.
Es algo que le ocurre a algunas mujeres de manera natural cuando utilizan el disco, y otras son capaces de provocarlo, aunque a algunas personas no les funciona. Depende principalmente de tu anatomía, y de cómo encaja ese disco en particular en ella, así que si a ti no te sale no te preocupes, no tiene la mayor importancia.
Para aquellas que sí puedan autovaciar, esto consiste en hacer algo de fuerza mientras estás sentada, de manera que el disco se mueve ligeramente y la parte frontal queda por debajo del hueso púbico. En esta posición, aun estando el disco dentro, parte de la sangre que contiene en su interior cae al váter.
Puedes estar tranquila, que por mucho que empujes, el disco no se saldrá por completo, pero si te da miedo de que se caiga dentro del inodoro, coloca la mano en la apertura vaginal por si acaso.
Una vez hayas terminado, debes introducir un dedo en la vagina (¡siempre con las manos limpias!) para empujar el disco y dejarlo de nuevo por encima del hueso. Aunque no hays vaciado el disco por completo, esto te servirá para que aguante unas cuantas horas más.
En el caso de que de verdad necesites sacarlo y volverlo a meter, hay otra solución muy fácil, que consiste en llevar una botella de agua.
Abre la botella y déjala a tu lado. Cuando hayas sacado el disco y lo tengas en una mano, con la otra mano viertes el agua sobre él, dejando que caiga el agua y la sangre al váter. De esta manera, puedes enjuagarlo antes de insertarlo de nuevo.
No es lo ideal, ya que es preferible lavarlo con agua y jabón, pero es una opción válida para vaciarlo en un baño público.
Intenta al menos una vez al día utilizar jabón, pero puedes usar el sistema del autovaciado o del enjuague con la botella para el resto de vaciados durante el día.
¿Cómo sacar el disco sin mancharlo todo?
Tener una gran explosión de sangre al sacarlo es una de las principales preocupaciones de aquellas que se animan a probar el disco menstrual. Aquí te vamos a da las claves para que esto no te ocurra y lo puedas utilizar sin complicaciones en cualquier situación:
- Piensa antes de actuar. Antes de sacarlo, ten claro qué vas a hace con él una vez esté fuera. Asegúrate de que sabes dónde vas a vaciarlo y dónde lo vas a poder lavar o enjuagar. De esta manera te ahorra que gotee mientras te paseas por el baño (o donde estés) con un disco en la mano pensando cuál es la mejor opción.
- Sácalo con suavidad. Sabemos que hay veces que resulta difícil agarrarlo, tanto porque está resbaladizo como por estar en una zona a la que se accede con cierta dificultad. Sin embargo, es importante recordar que te lo debes tomar con calma y, aunque te cueste varios intentos, una vez lo tengas sujeto, tienes que tirar de él con cuidado y suavidad para evitar que salpique.
- No lo muevas demasiado. Cómo hemos dicho antes, desde que lo sacas hasta que lo lavas puede gotear, por lo que es mejor no moverlo demasiado.
- Sujétalo bien. Asegúrate de estar sujetándolo firmemente incluso cuando ya lo tengas fuera. Para ello suele ser más útil hacer pinza con dos dedos, que sacarlo haciendo gancho con uno. Si al sacarlo lo sueltas, o dejas de agarrarlo bien, es muy posible que se manche lo que haya a tu alrededor.
- Practica. Como con todo, lo mejor es practicar para mejorar. Empieza vaciando el disco en casa, preferiblemente en la ducha, la bañera, o un sitio en el que estés cómoda y se pueda limpiar con facilidad. Cuanto más practiques, más sencillo te resultará encontrar los métodos y los trucos que mejor te funcionan a ti.
¿Qué discos son más fáciles de sacar?
Primero de todo hay que decir que todos son fáciles de sacar. Simplemente tenemos que estar tranquilas y seguir los pasos que os hemos recomendado.
Pero es cierto que actualmente hay algunas versiones de discos menstruales que tienen una anilla en un lateral, de la que aún podremos tirar con más facilidad. Os recordamos que al sacarlo el tirón no tiene que ser brusco, sino que siempre hay que hacerlo con máxima suavidad para no interferir en la piel de nuestras paredes vaginales.
¿Es más fácil sacar un disco que una copa menstrual?
Realmente es muy similar, y si utilizamos los discos con anilla que os hemos comentado justo en el apartado anterior, el proceso podría incluso decantarse hacia los discos menstruales, al ser más livianos y menos pesados que las copas menstruales.
Pero al final, es una cuestión de uso, de práctica y de acabar por utilizar aquel método con el que nos sintamos más cómodas, teniendo claro que los discos tienen la ventaja de estar creados para algunos casos concretos como los de mujeres con suelo pélvico débil, principio de prolapso o un cuello uterino algo más corto de lo normal.
Además, y como característica estrella para muchas, los discos son capaces de permitir las relaciones sexuales, mientras que en el caso de las copas no se recomienda.

