La menopausia puede producir diferentes síntomas y cambios corporales. El incremento del vello es uno de los rasgos más característicos. Adquiere una mayor visibilidad en el rostro.
En consecuencia, su impacto va más allá del aspecto puramente estético si produce una sensación de inseguridad. Es decir, puede causar un efecto negativo en el autoconcepto personal, en el estado de ánimo y en la autoestima femenina.

¿Qué encontrarás en este artículo?
¿Es normal el aumento de vello facial en la menopausia?
El aumento de vello facial es frecuente. Este incremento se localiza especialmente en áreas concretas del rostro. El crecimiento del vello también se enmarca principalmente en la barbilla, las patillas y el bigote.
El pelo adquiere un tono más oscuro. De este modo, la mujer experimenta una aparente contradicción. Percibe cómo el pelo indeseado, que sale en otras partes del cuerpo, se debilita de manera gradual. Por el contrario, crece con más fuerza, precisamente, en la zona más visible: la cara.
En cualquier caso, está bien recordar que las mujeres experimentan numerosos cambios en esta etapa y en otras fases previas de la vida. Pero eso no significa que los síntomas y efectos se presenten del mismo modo en todos los casos.
¿Por qué sale más vello facial en la menopausia?
Existen diferentes factores que explican la aparición de vello facial durante la menopausia. Los principales son el cambio hormonal, y el componente genético de cada caso concreto.
¿Existen otros casos de mujeres que han experimentado un incremento de vello facial en el entorno familiar más cercano? En esa circunstancia, es probable que la situación se repita en mayor o menor medida.
La edad y el proceso de envejecimiento potencian los cambios corporales experimentados a nivel general. Por ello, también transforman la estética de un vello suave y fino que, por el contrario, se muestra más fuerte y grueso en la menopausia. El primero resulta prácticamente imperceptible en el rostro.
El crecimiento del vello en esta etapa es frecuente y refleja un proceso normal. Es un efecto que se contextualiza en un periodo de cambios. Generalmente, su impacto es principalmente estético porque se percibe en la primera impresión. Pero puede que sea necesario consultar cualquier duda o pregunta con un experto.
Conviene puntualizar que, en algunos casos, el crecimiento del vello también está relacionado con un diagnóstico de enfermedad. También puede ocurrir que se trate de un efecto secundario causado por algún medicamento.
¿Cómo eliminar el vello facial en la menopausia?
El impacto de este cambio estético puede ser elevado a nivel personal. En ocasiones, afecta a la autoestima femenina: cambia el modo en el que la mujer mira su rostro ante el espejo. Con frecuencia, la nueva característica parece eclipsar otros rasgos faciales.
La sensación de inseguridad también puede trasladarse al mundo de las relaciones profesionales y personales. Es un factor que se percibe, principalmente, en el plano de la imagen corporal. Pero está situado en una zona tan visible, que puede producir otras sensaciones a nivel interno.
Así ocurre cuando el crecimiento del vello se convierte en un motivo de preocupación o en un complejo físico que limita la calidad de vida.
Es habitual buscar una solución para eliminar el vello facial en la menopausia. El método más recomendable es aquel que se ajusta al estilo de vida, es decir, se integra perfectamente en la rutina. Además, se adapta a las necesidades y características del caso particular.
Por esta razón, conviene consultar el asesoramiento de un profesional cualificado para conocer todas las alternativas disponibles. Un dermatólogo puede explicarte qué cuidados se adaptan a las necesidades de tu tipo de piel en la menopausia.
La depilación con pinza es una fórmula sencilla y práctica. Pero su aplicación resulta más compleja cuando el vello es abundante. En ese caso, el proceso puede ser demasiado largo y lento. Sin embargo, es una herramienta muy útil para hacer un buen seguimiento del estado del vello facial.
Muchas mujeres prefieren utilizar un método que elimina el vello de raíz: la cera es otra de las fórmulas empleadas. De este modo, se retrasa el crecimiento durante más días. Aunque es un método práctico, debe complementarse con otras alternativas. Ten en cuenta que la cera no consigue eliminar el vello muy corto.
Además, existen otros métodos de depilación que son completamente indoloros. Es decir, no producen ningún tipo de molestia que sea verdaderamente incómoda. Por ejemplo, es posible usar una crema depilatoria que esté específicamente diseñada para la depilación facial.
Antes de elegir un producto especializado, lee con detenimiento las recomendaciones de uso para asegurarte de que lo va a aplicar con seguridad.
Existen otros tratamientos especializados de depilación láser que reducen el vello de una forma más permanente. Antes de tomar una decisión definitiva, es esencial contar con el criterio profesional. Si existe alguna contraindicación, hay que descartar esta opción.
Cambios en el vello corporal durante la menopausia
Mientras que el vello facial aumenta de forma significativa, se produce un proceso diferente en otras partes del cuerpo. Generalmente, se vuelve más fino. No es un cambio que se materialice de manera repentina, sino que sigue un ritmo gradual.
El contraste experimentado puede reflejarse en el propio rostro. Así sucede cuando el pelo crece con más fuerza en la barbilla, en las patillas o en la parte superior del labio.
Por el contrario, las cejas lucen un aspecto más fino, frágil y delicado. Del mismo modo, es habitual que el crecimiento del pelo tenga un ritmo distinto en piernas y brazos.
Otros efectos de la menopausia
Los efectos de la menopausia son variados. Y no todas las mujeres viven las mismas molestias. Los cambios también pueden experimentarse con diferentes matices y niveles de intensidad.
¿Qué otros efectos son frecuentes, además de los ya indicados previamente? Cambia la imagen del cabello que luce un aspecto más seco y apagado. Generalmente, también se produce una pérdida de volumen en la melena.
En algunos casos, los cambios corporales se reflejan en el aumento de peso. Aunque la transformación es más visible en la zona de la cintura. Eso no significa que engordar sea una consecuencia inevitable en esta etapa.
El propio estilo de vida puede incrementar la subida de peso. Los hábitos saludables reducen el riesgo de engordar a corto plazo. Si la báscula muestra una suma de varios kilos, el proceso de adelgazamiento es más lento durante la menopausia.
Existe otro cambio que deja su huella en la estética de la piel: las arrugas y líneas de expresión tienden a notarse más, como consecuencia del proceso de envejecimiento.
Finalmente, una de las molestias más características de esta etapa es la sensación de sofoco que surge de manera inesperada.
Existen signos visibles como el crecimiento del vello facial, la aparición de canas o el aumento de peso. Pero la mujer experimenta una transformación que también es interna. Por ejemplo, los cambios de humor son habituales.
Más allá de los efectos y posibles molestias que acompañan a esta etapa, la menopausia también potencia la transformación personal. Es un periodo en el que la mujer merece cuidarse y mimarse para atender los cambios que experimenta y potenciar su bienestar.

