La regla en invierno y en verano ¿cómo afecta cada estación?

¿Te has preguntado alguna vez por que parece que la regla te dura más en invierno? ¿Y por qué sangramos más en verano?

A continuación, te explicamos las diferencias existentes en la regla según la estación en la que nos encontremos y las horas de sol que haya.

¿Cómo afecta el invierno a la menstruación?

Muchas mujeres afirman tener una regla más dolorosa y más larga en invierno. Aunque no sea algo que afecte por igual a todas las personas que menstrúan, sí suele ser algo habitual, y existen varias explicaciones de por qué ocurre.

Durante la fase más fértil del ciclo menstrual se forma el endometrio para facilitar la posible fecundación. Durante la menstruación, se producen ligeras contracciones para eliminar este tejido endometrial.

Con el frío los vasos sanguíneos tienden a comprimirse, lo que explica que durante el invierno estas contracciones se intensifiquen, provocando así reglas más dolorosas.

Se recomienda poner calor en la zona baja del vientre para calmar el dolor que se pueda sentir durante la menstruación, o bien acudir a un profesional que nos recomiende algún tipo de antinflamatorio, como podría ser ibuprofeno o similar.

Además, debido a esta compresión de los vasos sanguíneos en invierno, la duración del período de alarga. Por este mismo motivo, en los meses de verano, cuando las temperaturas son más elevadas, la regla tiende a ser más corta, aunque más abundante.

¿Duele más y se sangra menos en invierno?

Durante el inverno los vasos sanguíneos se contraen como consecuencia del frío, lo que supondrá un mayor dolor durante el sangrado, así como una regla menos abundante.

Durante el ciclo menstrual, nuestro cuerpo, en concreto el útero, se prepara para que, si algún óvulo fuera fecundado, poder alojar un embrión en él.

Cuando esto no ocurre, el endometrio, que durante la etapa anterior se han ido engrosando, pierde su volumen escamándose. Estas escamas, que no son más que el tejido del endometrio que se desprende, provocan contracciones en el útero.

Al estar los vasos sanguíneos contraídos como consecuencia del frío, se intensifican los efectos de este proceso, provocando unas contracciones más dolorosas y, a su vez, períodos de mayor duración.

¿Cómo afectan las horas de luz al periodo?

En 2011 se llevó a cabo un estudio publicado en la revista “Gynecol Endocrinol” en el que determinó que las horas de sol al día influían sobre la menstruación. Las conclusiones a las que se llegaron fueron que tanto la estación, como el clima y las horas de sol afectaban a la menstruación.

Se estudiaron tres hormonas, la foliculoestimulante o FSH, la hormona luteinizante o LH y la prolactina. Mediante el estudio de las tres hormonas anteriores, se concluyó que la luz solar es uno de los principales factores que influyen en la regla, pues cuanto mayor es la exposición a la luz solar, mayor es la estimulación de la actividad en los ovarios.

La luz solar está directamente relacionada con la vitamina D, pues la exposición a la misma aumenta dicha vitamina, así como a la dopamina.

Como consecuencia de ello, durante el verano, al haber más horas de luz, la secreción de la hormona FSH era mayor, además de una mayor frecuencia de ovulación, que pasaba del 70% a más del 90%.

Por lo tanto, los ciclos menstruales son más cortos, lo que supone que, durante el verano, cuando hay más horas de luz, la menstruación dura menos días, pero se tiene el periodo con una frecuencia algo mayor.

Además de tener ciclos más cortos y, el sangrado es también más abundante y menos doloroso. Esto se debe a que el calor actúa como vasodilatador, lo que significa que la sangre fluirá más fácilmente, haciendo que duela menos.

¿Afecta la temperatura, es decir, el frío o el calor, a la regla?

La temperatura afecta sobre nuestra menstruación ya que el frío provoca que los vasos sanguíneos se contraigan y el calor provoca que se dilaten.

Es decir, con bajas temperaturas, la mayor contracción de los vasos hace que las contracciones que se dan durante la regla para que el útero vuelva a su forma original sean más fuertes. Como consecuencia, los periodos son más doloroso cuando hace frío y el sangrado dura más.

Sin embargo, cuando la temperatura sube, los vasos sanguíneos se dilatan debido al calor, lo hace que la sangre fluya de una manera más fácil. Por este motivo, el dolor será mucho menos intenso que en cuando hacer frío, pero el sangrado será más abundante y por lo tanto, el periodo durará menos tiempo.

¿Afecta el clima a la menstruación?

El clima, tanto por la temperatura, como por las horas de luz solar que haya en el día, afecta a la duración y la frecuencia de la menstruación, así cómo a cuánto de dolorosa y abundante sea.

Como hemos podido ya comprobar, el calor actúa como dilatador de los vasos sanguíneos, mientras que el frío hace que se contraigan los vasos.

La dilatación de los mismos hace el sangrado, aun siendo más abundante, sea menos doloroso. La contracción de los mismos hará que el sangrado, aunque dure más, sea menos abundante, pero se intensificará el dolor generado por las contracciones del útero durante la menstruación.

Además, cuantas más horas de sol tenga el día, mayor será la exposición al mismo y, por lo tanto, mayores serán los niveles de vitamina D y dopamina. Esto hará que la secreción de la hormona FHS sea mayor, haciendo que el periodo sea menos duradero y, a su vez, se repitan más los ciclos.

Otros factores que pueden afectar a la regla

Aunque podríamos decir que el clima y las temperaturas afectan en gran medida al ciclo menstrual, son muchos los factores que inciden en el mismo produciendo alteraciones.

Uno de los factores que afectan al ciclo es la edad, pues a lo largo de la vida varía el ciclo y la menstruación y, aunque a cada persona le pueda afectar este factor de forma diferente, como norma general suele afectar del siguiente modo:

  • La menstruación, al principio, es decir, a edad tempranas, suele ser mucho más irregular e intenso el sangrado. Sin embargo, con la edad, dicha irregularidad se va paliando, es decir, dejar de ser irregular el propio ciclo a partir, generalmente, del final de la adolescencia.
  • Conforme pasan los años el ciclo se acorta, durando el sangrado menos días que cuando se es adolescente. Esto ocurre aproximadamente a partir de los 30 años.
  • Una vez que se cumplen los 40, aproximadamente, vuelve a alargarse el ciclo menstrual durando más el sangrado pues nuestro cuerpo está preparándose para la llegada de la menopausia. Durante este periodo se van perdiendo folículos.
  • En el momento de la pérdida completa de los folículos, es decir, en el momento de la llegada de la menopausia, se deja de sangrar de forma definitiva.

Otro factor que puede causar alteraciones en la menstruación es el peso y los cambios en el mismo, sobre todo, en caso de pesos extremos. Las personas con un muy bajo peso sufren alteraciones en el ciclo con una disminución de la menstruación, pudiendo incluso desaparecer. En el caso contrario, las personas con mucho peso también sufren alteraciones en la regla, haciéndola cada vez más irregular pudiendo, igual que en el caso contrario, desaparecer.

Otros factores que pueden producir alteraciones en la menstruación podrían ser los siguientes:

  • El estrés, pues, al final, el ciclo menstrual supone un cambio hormonal continuo, que puede verse afectado por situaciones de estrés como consecuencia de la elevación del cortisol que afecta, a su vez, a la progesterona y estrógeno; en definitiva, el estrés supone un desequilibrio hormonal y por ello afecta de forma directa al periodo
  • El uso de métodos anticonceptivos hormonales, como la píldora, también provoca alteraciones
  • La dieta. Está comprobado que una mala alimentación puede suponer deficiencia de determinados nutrientes que provoquen que nuestro cuerpo no actúe con normalidad. Esto puede suponer la ausencia del periodo, o bien, irregularidad en el mismo
  • El cambio de hábitos también puede afectar al ciclo, causando irregularidad en el mismo hasta que el cuerpo se adapte a los nuevos hábitos incorporados
  • La ingesta de medicamentos también es un factor que incide sobre el periodo pues pueden causar amenorrea. Si bien, aunque la irregularidad que se produzca en el periodo no es preocupante, siempre es aconsejable hablar con un profesional médico

Consejos para la regla en verano

La regla puede sufrir alteraciones durante el verano, tanto por el calor como por las horas de sol. Estas alteraciones se pueden resumir en una mayor abundancia de la regla por la dilatación de los vasos sanguíneos, así como una regla menos dolorosa, además de un sangrado menos largo, pero ciclos más repetitivos.

Cuando hace calor, el cuerpo puede tener complicaciones para mantener la presión arterial constante, lo que se acentúa cuando llega el periodo, como consecuencia de la pérdida de sangre.

Esto puede suponer que, aunque la regla durante los meses de mayor calor sea menos dolorosa, pueda provocar mareos y desmayos como consecuencia de la dificultad a la hora de mantener la presión arterial.

Es por ello necesario conocer una serie de trucos para evitar que esto ocurra:

  • En primer lugar, ir siempre preparada, pues los ciclos son más repetitivos, aunque sean más cortos
  • Intenta mantenerte activa, aunque en ocasiones sea lo que menos apetezca durante el ciclo menstrual. De esta forma se evitarán calambres y la sensación de malestar será menor
  • Es habitual durante la regla sentirse muy hinchada, algo que puede acrecentarse con la ingesta de sal, por lo tanto, es recomendable evitar alimentos ricos en sal y, por supuesto, estar siempre bien hidratada
  • Existen, además, alimentos o suplementos naturales que ayudan a sentirse mejor, como podría ser el azafrán

Consejos para la regla en invierno

En invierno, la regla puede ser más dolorosa por la contracción de los vasos y el ciclo más largo.

Para conseguir una mayor sensación de bienestar durante la regla en los meses de frío existen varias recomendaciones:

  • En primer lugar, mantener el cuerpo activo ayuda siempre a la regularidad del periodo y evita calambres, haciendo que el bienestar corporal sea mayor
  • Aplicar calor en la zona baja del vientre ayudará a paliar el dolor que se pueda experimentar durante la regla
  • La ingesta apropiada de alimentos o suplementos naturales es beneficioso en cualquier momento, independientemente de la estación en la que nos encontremos

Si a pesar de las recomendaciones consideramos que no nos encontramos bien, o que el dolor es demasiado intenso, es siempre recomendable acudir a nuestro ginecólogo para evitar posibles complicaciones.